yo no pago mis impuestos
… sino los suyos, los del Estado. Y no son mis dineros, sino los del sistema; o en todo caso, los del Estado. Esto ultimo es especialmente evidente en mi caso, que los ultimos años he cobrado dineros como profesor de universidad, y anteriormente como becario de doctorado y hasta de programador de equipamiento militar –para una empresa privada pero que a su vez cobraba de un contrato publico–. Pero es cierto en general: el dinero que el Estado recoge como impuestos es el dinero que durante el año ha estado emitiendo en distintos proyectos donde el ejecutivo consideraba que habia que engrasar: en la enseñanza, en la educación, en la propaganda, en ayudas diversas a minorias, y por supuesto en la propia maquinaria de preservación del Estado.
Es tambien dinaro del Estado en otro sentido, y es que si bien el sistema podria permitirse otros consensos para el intercambio de mercancias, bienes y servicios, se ha optado por el papel moneda emitido por el Estado y anotaciones en cuenta garantizadas por este. A cambio, el estado debe mantener una cierta estabilidad en la cantidad en circulación y ello le obliga a recoger mediante impuestos lo emitido, en vez de simplemente imprimir mas papelicos y autorizar más anotaciones en las cuentas estatales. Una devalucion anual constante equivalente a lo que gasta el estado sería en principio un metodo más barato de impuestos que todo el mecanismo de IVA, Renta y Patrimonio, pero se perderia la sensación de estabilidad -y la estabilidad misma si no se estuvieran los calculistas vigilantes con los logaritmos y exponenciales- y con ello el consenso. Asi que el Estado, al igualarse su dinero con el del sistema, se ve obligado a hacer uso de los impuestos. Asi de sencillo.
Piensenlo la proxima vez que vayan a gritar indignados “¡Soy un ciudadano, pago mis impuestos!”. No son suyos.

