La Rueda (y IV)
Para cerrar el tema de la rueda (I, II, III) y por eso de pensar un poco con las manos, construi un simulacro de rueda a base de una pletina de hierro y unas cuantas sirgas de acero funcionando como radios.


La cosa no estuvo facil de torcer uniformemente, porque el hierro negro no tiene tanta flexibilidad como estoy acostumbrado en el acero

y hubo que doblar y desdoblar por algunos puntos a base de un par de gatos y otros hierros mas pequeños; un genuino “ruedero” habria tenido a mano no ya un yunque al menos, sino tambien cuñas de la curvatura precisa para ir dando forma. Total, que la cosa quedo hecha un poco churro, pero vale para hacerse a la idea:

No basta con estudiar como sostienen el peso los radios, que corresponderia a sostener la linea azul y haciendo una cuenta de trabajos virtuales se ve que se reparte basicamente con el coseno del angulo que forme el radio con la horizontal. Iba a poner la cuenta, pero os la ahorro. Hay ademas que considerar los pares de torsion, las flechas verdes, que actuan entre el giro del eje y el de la llanta, y llevan a considerar distintos diseños de trenzado.
Y resulta que puestos a considerar los radiados ya hay unas cuantas paginas web de monte su propia rueda, asi que si alguien se ha perdido en esta saga (google tiene esas cosas) buscando informacion practica, dejadme que lo reenvie a una excelente pagina personal sobre el tema, http://perso.wanadoo.es/enapa/radiado.htm y a los links que ahi contiene (y que encapsulo en una iframe). Tambien encontre graciosa la de Sheldon Brown y la de mecanica de Ciclos Maestre. Para ir más alla en serio hace falta un torno o lathe (”la unica máquina capaz de construirse a si misma”).
Asi que delego en los especialistas citados, y para cerrar el tema permitaseme volver sobre las elucubraciones de la cita taoista: no querria dejar de avisar que los esotericos y especialmente los misticos muchas veces se lian con otras tradiciones que apuntan al centro inmovil, cuando es claro que aqui se estaba hablando del espacio entre radio y radio. Sí que es cierto que la inmovilidad del centro (y el hecho de que la rueda gire a su alrededor) cuando se aplica a los radios y sus espacios es fuente de una iluminadora paradoja, la que invoca ni mas ni menos que Galileo en su tratado sobre dos nuevas ciencias.

Por mi parte, he trabajado un poco esta dualidad en una trilogia en cuatro partes sobre Democrito: Democritus as Taoist, Rhythmos, Diathige, Trope y On the section of a cone. La cuarta parte es una charla con transparencias a mano para un congreso de la UCM hace unos años. Seguramente correponden más a mi otro blog, conjeturas.



Noviembre 21st, 2005 a las 22:58
En fin, la rueda te ha salido regular. Bueno, irregular, más bien.
De todas maneras lo que me sorprende es que haya tantos sites sobre constructores de ruedas.
Noviembre 21st, 2005 a las 23:15
Por cierto, Alejandro, tengo a tu madre (que la mía) en el blog y dice que le parece muy bien todo este invento del blog. Todo excepto el pelo, que ya te lo cortarás, etc. Es lo que tienen las tecnologías. Las madres te “tele-ven”.
(Abrazos de la mamá)
Noviembre 22nd, 2005 a las 11:54
¡Hola mamá! Que sí, que el fin de semana siguiente voy a casa.
(Al publico en general: no va de broma, está mi hermana Pilar enseñandole a mi madre el blog ¡y me han pillado con fotos sin afeitar!)
Enero 1st, 2006 a las 14:01
Pues tiene razón tu madre, cuñado.
Es que llevabas unos pelos. Luego, como buen hijo, cuando fuiste a casa, ya telo habías cortado.
Así, sí, Alex, así sí.