sacacorchos del Mercado
Lo malo no es que alguien sea tan confiado como para vender semejante sacacorchos o para comprarlo; lo malo es que hayan tenido la desverguenza de hacerlo.

La idea de un sacacorchos de estos de contratornillo y palancas es que al graduar el recorrido se puedan vencer los tapones especialmente atascados, en virtud precisamente de esas leyes de palanca y maquinaria. Pero aqui ni fuerzas ni esfuerzos laterales ni nada, la unica consideracion ha debido ser si era lo suficientemente barato. Es lo que tiene el dinero.


Diciembre 19th, 2005 a las 22:20
Habrán pensado también si un producto así tendría mercado, si habría alguien dispuesto a distribuirlo, si pasaría los controles de calidad que se aplican… En fin: cuanto más lo piensas, más alucinante.
Diciembre 20th, 2005 a las 3:01
Diremos el nombre del pecado y del pecador, qué demonios!. Compramos ese sacacorchos en un sabeco de Zaragoza, aunque todos pensaron que lo habíamos sacado de una tienda de objetos de broma. Con el empaquetado nada hacía sospechar que el armazón de plástico no aguantaría ni el primer corcho. Creo que, astutamente, los de marketing pensaron que alguien pasaría por delante y diría: “mira, los de colores son más baratos” y lo compraría. Y eso pasó. Y la pregunta es: Si éste es el control de calidad que hacen con productos cuya eficacia puedes comprobar por el simple hecho de usarlos, ¿qué controles de calidad llevarán la efectividad de los bifidus, los oligocosas, las elecarnitinas devoragrasas y todas esas cosas raras tan supuestamente beneficiosas?
Enero 1st, 2006 a las 13:51
Pues yo doy fé de lo malo que es este sacacorchos. No porque también hubiera caído en la tentación de comprarlo, que no pasaría ni de coña, sino porque fui testigo de excepción de cómo este sacacorchos tan valioso, que costará en torno a un euro como mucho, se desmoronó ante la atenta mirada de los comensales.
Pilar y Julián a punto estuvieron de abrir las botellas con los dientes, pero cuando estaban a punto de hacerlo conseguimos otro sacacorchos.
Menos mal, aunque las risas hubieran sido muchas.
De los errores se aprende. A veces lo barato sale caro, aunque a mí me da que lo de Pilar y Julián con este sacacorchos fue un TIMO.
Febrero 21st, 2006 a las 18:13
Como decia mi abuela: Som massa pobres per comprar barat (somos demasiado pobres para comprar barato). Es que si compras barato acabas comprando dos veces.