El coordinador de los becarios de informatica solia decirnos que “lo mejor es enemigo de lo bueno” cuando intentabamos dar largas a la salida de algun programa con el argumento de mejorarlo. La antiparafrasis de este refran me viene a la cabeza de cuando en cuando, y ya me estaba resonando al enterarme de que se elimina la contaminacion de mercurio -de los termometros- cuando oigo que los estudiantes franceses se rebelan de nuevo -para pedir estabilidad laboral-.
En lo que estoy pensando es en estas microrrebeliones que pueden concretarse en una tablilla de peticiones, que los explica de los telediarios pueden resumir y que los gobiernos pueden hasta plantearse resolver. Y que muchas veces cuando se resuelven descubres que la solucion lleva otra cagada incorporada, como esos arboles arrasados para cultivar aceite de palma, esos transgenicos de soja o esos molinos de viento para electrones que amenazan el litoral de las zonas con suficiente viento.
No me sale muy bien quejarme de estas cosas, quizas por exceso de curiosidad. Cuando me pinchan y me desangro parece que no me duela, tan atento estoy a la herida y a verla manar. Asi que permitanme abreviar el discursito y redirigirles a otros sitios como La patata, aqui al lado.
Quizas lo que los franceses andan pidiendo no es tanto trabajo -que es malo trabajar por trabajar- ni estabilidad -¿como vas a querer estar toda tu vida haciendo el trabajo de los 18 años?- sino simplemente un salario justo y se huelan que las nuevas leyes no son mas que mecanismos para bajarles la paga a base de horas extras clandestinas. Pero los que filtran las noticias ni se plantean esta posibilidad.
(postdata para fanaticos de actualidad y de la anecdota: ¿se han fijado en el resultado que da google hoy en dia si buscas “casa” con el “quiero probar suerte”? No, no sale el kelifinder)